Intentar escribirte es como lograr entenderte, no lo hago siempre, pero cuando pasa me vuelve el alma al cuerpo, vuelve el color a mis mejillas, vuelve la sonrisa a mi rostro.
-¿Te hago feliz?
Me parece impensable la ocurrencia de esa pregunta, tanto así que me llegué a sentir ofendida, tanto así que sentí que cada palabra se c
a
i
a .
-¿Te pasa algo?
-No, estoy bien
-Te pasa algo
Ya no era una pregunta, era una afirmación, porque en seis meses he aprendido a conocer a una persona completamente diferente a mi.
Sabes, cuando despierto cada mañana y miro los whatsapp de buenas noches me pregunto como haré para sacarte una sonrisita este día, como hacer para saber un poquitito más de ti, como hacer para que me sigas queriendo de esa forma que sólo tu sabes.
Te miro, esos ojos son lo único que quiero, lo único que me calma, esos ojos son un portal mágico que me permite llegar a un lugar desconocido pero formidable, un lugar que nunca quisieras abandonar, tus ojos, ahí me podría quedar...
Te pienso sabiendo que tu me piensas pero te escribo sin saber si me vas a querer leer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario